lunes, 9 de noviembre de 2009

Versos para un dia lluvioso

Azote de mar con susurros de suerte, calida muerte acecha en cada instante. Marineros ataviados con subconscientes arrogantes miran al suelo con un bello e infinito horizonte frente a ellos. El final no es algo que indique que se termine, nos muestra el miedo a que no empiece de nuevo y vuelva a engullirnos en sus redes. Hablo del mar. Ese gran ente que nos domina sin moderar ni decir palabra alguna. Respeto ante todo el que se le tiene. Marineros inconscientes del peligro al que se tientan con risas y burlas diciendo que mueras, olvidado lo que tienes y lo que ganas.


Aquí quedamos plasmados como gotas de un charco. Somos parte de esta gran familia, y por ello somos un todo unido, una flor del jardín, una nube del cielo, una roca del suelo, una lágrima del sentimiento, un corazón del amor. Somos la unión de las cosas bellas y puras, y en esas cosas reside mi felicidad, que es con la que paso mi tiempo con ellos. Mis más bellas palabras para mis sueños más reales, que son mis amigos.


En el campo floral reluces como narciso,
sin embargo yo me escondo
como una orquídea de corinto intenso.

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